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Un
nuevo sitio disponed... para una Hermana más...
Es nuestro caso: Un poquitín que os estrechéis y se podrá sentar,
como dice la canción. Un poquitín nos estrechamos en
cuanto a la casa, pero mucho agrandamos nuestro corazón para
acoger a Olimpia, la Postulante que quedó en Lobito por motivos
de estudios y que el día 11 de Febrero, fiesta de Nuestra Señora
de Lourdes, entraba en el Seminario. Queremos compartir el acontecimiento
vivido como gozo, gracia y paso de Dios. ¿Cómo transcurrió todo?
De modo sencillo, vivido también con intensidad. Esta vez no
nos juntamos todas las Hermanas, sin embargo, había representación
de las otras dos casas: la comunidad de Balombo con Sor Rosa Codesido
y la de Lobito con Sor Ángeles Mingueza y Sor Carmen Gómez.
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Todo
se desarrolló en un clima de paz alegría y sencillez.
A las 10 de la mañana nos reunimos la Comunidad con Sor Margarita
para la entrada en el Seminario. Al igual que la vez anterior, Sor
Margarita explicó brevemente a Sor Olimpia, qué supone
esta etapa y la entrada en el Seminario. Se trata de la entrega fundamental
como Hija de la Caridad. Les recordó a todas que es un tiempo
privilegiado de interiorización de la vocación, que
se vive en un clima de silencio y de encuentro con el Señor,
que se trata de una etapa que no se repite y por lo tanto merece
vivirse en plenitud. Después le hizo entrega de las Constituciones
y el libro de Conferencias y Escritos de San Vicente. Es el signo
visible de su acogida en la Compañía y su pertenencia
a ella. Acto seguido celebramos la Eucaristía, presidida
por el P. Director. Esta vez la prepararon, y muy bien, las Hermanas
del Seminario, cantos... danza de la alegría del perdón y de acción de
gracias, ellas mismas danzaron vestidas con traje africano, ya que así lo
requería el evento.
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En
la homilía el Padre Enrique retornando lo
expuesto el día de la inauguración del seminario, recuerda
que esta etapa de formación inicial es tiempo de:
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Profundización en el Espíritu de la Compañía, |
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Intensificación de la vida de oración, |
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Valorización de la vida comunitaria y |
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Sentido de pertenencia a la Compañía, pues
desde este momento Olimpia ya es Hija de la Caridad. |
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| En el momento de las ofrendas se presentaron algunos
símbolos alusivos a la nueva etapa iniciada por la Hermana: |
| Calabaza: |
Vasija donde se lleva el agua o la quissángua
para el camino; es lo primero que se ofrece al peregrino que llega
a la casa. Vasija donde el agua se mantiene siempre fresca y ayuda
a reponer fuerzas en los días de calor. Para las Hijas de
la Caridad su "calabaza" es la oración. |
| Bastón: |
Apoyo fundamental para el largo camino. Para la
Hija de la Caridad el bastón es la Comunidad, los Fundadores
hablaron de ella como "apoyo esencial" que trae consigo
muchas ventajas. |
| Paño: |
Para los africanos el paño es una pieza de
vestido, acogida y apertura. Todo cabe dentro de él y con él
se cubre todo; es como el corazón de la Hija de la Caridad
que nació para decir SI, acoger toda necesidad y dolor y presentarlo
todo ante el Señor, haciendo de su vida una continúa
oración. Para la Hija de la Caridad el paño es su nombre
y su vida. |
| Pan y vino: |
Junto con el pan y el vino, presentamos la vida de Sor Olimpia
para que sea testimonio de alegría y entrega en el servicio de los pobres. |
De
nuevo vivimos momentos de emoción y de fe
con la mirada puesta en el Señor para que Él, junto
con María, sean los que guíen esta obra comenzada.
Al finalizar la Eucaristía tuvo lugar la acción de
gracias recogida en la piadosa y tradicional danza de esta tierra.
En ella Sor Olimpia, expresó su agradecimiento al Señor,
por llegar a este momento, a los Superiores, a las Hermanas, y a
todas las que han estado a su
lado y le han ayudado a seguir adelante en su vocación. Terminamos cantando "Hijas
de la Caridad en el mundo y para el mundo".
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Y como es costumbre, también en Angola, de la
Misa a la mesa. En esta ocasión cabíamos todas en el
comedor. Después del postre no podía faltar el "bolo" en
el cual se leía: "Muitos Parábéns" que
es como decir: Muchas felicidades y que el nuevo camino iniciado
sea para gloria de Dios y bien de la Iglesia. En esta ocasión
fue partido por Sor Margarita y Sor Olimpia.
Seguidamente las Hermanas expresamos a Sor Margarita nuestro agradecimiento por
el esfuerzo e interés que ella ha puesto por sacar adelante la Misión
de Angola. Las Seminaristas también le expresaron su agradecimiento, con
una bonita danza cantada en umbundu.
Antes de terminar, los Superiores nos propusieron hacer una salida al campo al
día siguiente. A todas nos pareció muy bien y aunque amaneció lloviendo,
aclaró
pronto y pudimos marchar a la desembocadura del río Dande. |
Allí comimos y pasamos
un buen rato, algunas con los pies en el agua, corriendo y riendo
al ver que las olas llegaban hasta nosotras.
Al día siguiente los Superiores salían a las 6,15 para el aeropuerto,
no era una despedida más. Era más fuerte que las otras veces...
les dimos un abrazo, de modo especial a Sor Margarita, en silencio. Porque cuando
la palabra se hace silencio, el silencio se hace palabra. ¡GRACIAS SOR
MARGARITA! |
La Comunidad formadora de Luanda
Luanda, 11 de febrero de 2004 |