¡Bienvenida, Sor Évelyne, qué suerte
tenerla entre nosotras!
"Qué hermosos son, sobre los
montes,
los pies del mensajero que anuncia la Paz,
que trae buenas noticias,
que anuncia la Salvación."
(Is. 52, 7) |
Su llegada, Sor Évelyne, es, para la Provincia "Buena
Noticia". Se ha de hacer notar como nueva y como buena. Su
anuncio fue para nosotras: gozo, alegría, felicidad... Con
los discípulos
de Jesús podríamos gritar:
"Bendita la que viene en nombre del
Señor" |
Nos encontramos en España. Tomando las
palabras de nuestros poetas la quiero describir:
España es como un sombrero, con una meseta elevada en el centro
y el ala que la rodea a nivel del mar. La historia de España,
en sus líneas generales, muestra este juego entre el casquete
que sostiene y el ala imaginativa que quiere volar.
Nuestra Provincia, Sor Évelyne, está situada en Castilla,
señorial, abierta a otros mundos, soñadora, valiente,
generosa, recia y fuerte, cohesionadora y espiritualista -Si el cielo
de Castilla es alto es porque lo habrán levantado los campesinos
de tanto mirarlo- Castilla de llanuras dilatadas, inmensas, con una
lejanía de cielo radiante y una línea azul, tenuemente
azul, de una cordillera de montañas. En el campo se extienden,
en un anchuroso mosaico, los cuadros de trigales, de barbechos... ¿No
está aquí la paz profunda del espíritu? ¿No
está aquí el alma ardorosa y dúctil de nuestros
místicos?
| El verdadero castellano es
indomable, no le reduce ni el frío ni el calor, es altivo
y libre; entre sus virtudes figuran: |
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La generosidad, nos lleva a abrirnos a otras
personas con voluntad de enriquecerlas. |
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La veracidad, nos mostramos como somos. |
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La fidelidad, actitud creativa que exige flexibilidad de espíritu. |
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La paciencia, nos exige ajustarnos a los ritmos naturales. |
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La cordialidad, que lubrifica las relaciones humanas. |
Hoy, en los comienzos del Tercer
Milenio, y siguiendo el paso de San Vicente, siempre atento a la
Providencia, descubrimos, nos vemos envueltas en un mundo globalizado,
que pierde pie de hondura y sentido por falta de valores. Un mundo
plural de corrientes migratorias. Nuestras obras abiertas como
Profetas voceros de Buena Nueva. ¡Qué suerte,
diría San Vicente, poder atender, servir y amar a los desposeídos
de la tierra!
La Provincia en estos momentos vive esperanzada.
Vivir de la esperanza nos obliga a comprometernos con ella, a promover
cambios realizables y trabajar por ellos con entusiasmo y convencimiento.
Anticipar por la esperanza lo que queda por venir y es esta esperanza
que Dios nos regala ahora la que lleva dentro de sí fuerza
salvadora y felicitante.
En el marco de este encuentro, quiero evocar
la figura de Sor Rosalía
Rendu, cuyo aniversario de su beatificación celebramos mañana.
Nos encontramos con una Hija de la Caridad, una mujer de fe que pone
a Jesucristo en el centro de su vida, una mujer de oración
que vive una caridad inventiva para responder a las necesidades de
los pobres, que actúa con humildad y sencillez. Todavía
hoy cada una de nosotras estamos llamadas a ser, "un poyo en
el camino en el que todos los que están fatigados tienen derecho
a depositar su carga" (Sor Rosalía).
| Al vivir este encuentro plenamente,
Sor Evelyne, experimentamos en nosotras los espléndidos
frutos que su testimonio reporta: |
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Nos otorga energía espiritual, luz
para captar el sentido de la vida, motivación para ser
creativas por encima de los avatares de la existencia. Esta
visita nos ofrece diversas posibilidades y hará que
surja en la Provincia algo nuevo valioso. |
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Nos da gozo, satisfacción interior,
enriquece nuestra vida personal, nos hace crecer, nos pone
en camino de plenitud. |
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Nos da alegría, nos inunda de
felicidad. |
Gracias por su visita, es un regalo, nos llega
como Gracia.
Gracias, dinamiza nuestra Provincia.
Gracias por impulsarnos a : |
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REMAR MAR ADENTRO
IR MÁS ALLÁ,
MÁS LEJOS,
MÁS ALTO QUE NUNCA.
¡GRACIAS y BIENVENIDA! |
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