| Ávila se despertaba lleno de luz, el cielo azul era presagio
de que algo importante iba a suceder. Poco después, muchos
Hermanas de Zamora, Salamanca, Ávila y Segovia se fueron encontrando
en el Colegio "Medalla Milagrosa". La espera transcurrió entre
saludos y deseos de ver, algunas por primera vez, a la Madre General.
Su presencia sencilla, delicado, cercana,
comunicaba mucha vida, se percibe en Sor Évelyne el estilo de una Hija de la Caridad
conocedora de realidad de los Pobres y de la situación actual
de la Compañía.
Las primeras palabras con las que Sor Évelyne Franc comenzaba
su intervención fueron: "vengo a ofrecerles un mensaje
de y alegría esperanza". Comentó la tristeza
que descubre en los jóvenes, en los niños, en las
gentes, cuando viaja en el Metro de París, por eso insistía
en la importancia de la alegría y de la esperanza.
La Madre General, expuso tres secretos
importantes para poder ofrecer una alegría y una esperanza
verdaderas:
La
Eucaristía. Sor Evelyne nos hizo reconocer que somos
privilegiados. En muchos países las Hermanos no pueden disfrutar
de la Eucaristía diariamente. Nos invitó a valorar
la Eucaristía y a vivirla como dicen nuestras Constituciones " nuestra
principal asamblea" Const. 2.12. Algunas citas de S. Vicente
sirvieron para reforzar la idea de la importancia que la Eucaristía
tiene en nuestra vida: "La Hermana que comulga bien, lo hace
todo bien" S.V.
El segundo secreto que nos presentó fue la Comunidad, nos
dijo que tenía que ser lugar de referencia y lugar para
compartir. En la Comunidad debemos rehacer las fuerzas con miras
a la Misión (C.1.6). La Madre General citó al P.
Maloney, recordando lo que él nos pidió con frecuencia:
ser creativas en cuanto a las formas de vida comunitaria. Sor Evelyne
nos dijo que el corazón creativo era el corazón que
estaba lleno de AMOR.
Y el tercer secreto: la Misión. Sus palabras fueron claras
y hacían referencia a las Líneas de acción,
a las que ella denominó "pasaporte" para llegar
hasta el año 2009 en el que se nos invita a "avanzar
hacia el futuro con esperanza". S. Évelyne reconocía
que muchos de las obras que fueron atendidas anteriormente sólo
por las Hijos de la Caridad, eran ahora objetivos prioritarios
de ONG's, de los Gobiernos e incluso de algunas sectas, por eso
es importante que reflexionemos sobre la especificidad de nuestro
servicio y de nuestro Carisma. Nos pidió que fuéramos
capaces de colaborar por medio de la disponibilidad y por medio
de actitudes comprensivas en el caso de la revisión,de obras.
Ha sido un regalo escuchar a Sor Évelyne. Después
de su intervención se presentaron las Hermanas Sirvientes
de las diferentes ciudades y expusieron los diferentes servicios
que las Hijas de la Caridad atienden en Ávila, Zamora, Salamanca
y Segovia.
Sor Carmen Zaballos, agradeció la cercanía de la
Madre y la suerte de haber tenido entre nosotros a testigos de
excepción: P. Gregory G. Gay y Sor Évelyne Franc,
que han enriquecido la galería de testigos que aparecen
en la exposición "Los Edades del Hombre". Sor Rosa Mª Miró y Sor Ana Mª Olmeda, acompañaron
a Sor Évelyne. Disfrutamos y vibramos con los palabras de
la Madre, su mensaje ofrecía realismo e invitaba a la esperanza.
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