El 19 de noviembre de 1949, se autoriza el le tal
funcionamiento del Colegio Privado de Enseñanza Primaria con
carácter definitivo, por haberse cumplido con lo dispuesto
en el Nº7 de la O.M. del 1 de noviembre de 1945.
El 14 de enero de 1954 Sor Felicitas
San Martín, es destinada desde El Entrego (Asturias) a Benavente,
y gracias a unas notas que ella dejó escritas de su puño
y letra, conocemos las aventuras pasadas hasta llegar a construir
el edificio que hoy, más crecido y mejor, sigue llevando el
mismo nombre que le diera en sus comienzos.
Según se desprende de sus pequeñas notas, su antecesora,
Sor Sabina Martín había comprado el año anterior
el viejo Colegio en el que las Hermanas estaban viviendo y todavía
debían 150.000 pts. 
Lo que nos está diciendo es que desde 1908
a 1953, vivieron en casa de alquiler y ahora cuando ya era suya porque
la habían comprado, el buen P. Orcajo, que vino a darles un
retiro al Hospital, les dice que no va al colegio porque es una casa
muy vieja y tienen que hacer otra nueva.
Esto fue como la chispa para comenzar a pensar dónde encontrarían
unos terrenos para hacer otro nuevo, y fue el
buen Párroco de Santa María, D.Eustaquio, quien le señaló
como un buen lugar el cementerio viejo, propiedad de las tres parroquias.
Le pedían por él 260.000 pts, ésto unido a la
deuda que ya tenían fue lo suficiente para que los Superiores
dijeran que esperaran.
Una vez más la Providencia las sacó
de apuros: en una comida que ofrecieron al Sr. Obispo de Oviedo y
a los Sacerdotes de la ciudad, el Sr. Obispo pidió a los Sacerdotes
que dejaran en 60.000 ptas, el precio del solar y ellos a su vez,
principalmente D. Eustaquio, le pidieron al Obispo que les condonara
a las Hermanas la deuda de 100.000 pts, lo que les fue concedido,
así ya pudieron obtener el permiso de los Superiores para llevar
adelante la feliz idea.
Ahora comienzan las dificultades y los grandes apuros, era una obra
demasiado grande, 5300 m2 mide el solar para tan pequeñas existencias.
Según cuenta Sor Felícitas en su precioso escrito y
las Hermanas que con ella lo vivieron, Sor Asunción, Sor Concepción
y Sor Angela, les costó lágrimas muchas veces, y no
pocas privaciones, pero gracias a su valentía hoy disfrutamos
de esta preciosa casa que es la de todo el pueblo, donde se pueden
seguir educando las jóvenes generaciones.
El día 7 de mayo de 1956 se empezó
la obra, bajo la protección de la Stma. Virgen. E1 17 de julio
del mismo año, se hizo la fiesta de bendecir la primera piedra,
y en el curso 1957-58, en octubre, ya estaban algunas clases preparadas,
el 27 de noviembre de ese mismo curso, se celebra, por primera vez,
la misa de la Virgen Milagrosa en la Capilla. Sor Felícitas
resalta los apuros que pasaron para pagar obreros y facturas, y agradece
a los familiares de Hermanas su ayuda económica, a la vez que
hace constar, cómo en la Comunidad había mucha paz y
unión, trabajando todas para que la obra fuera adelante. Se
formalizó la escritura el día 29 de septiembre de 1958.
Al mismo tiempo se hizo la escritura de la compra
de un terreno de 287 m2 para granja que les venía muy bien
para el arreglo de la casa, hoy convertido en parque infantil para
Educación Infantil.
Si esta gran obra del Nuevo Colegio
requería el esfuerzo de las Hermanas, no era menos necesario
el que se necesitaba para llevar a cabo la que dentro se estaba realizando,
de educar a las alumnas, que cada día iban en aumento y que
las exigencias docentes cada vez eran mayores. Había una Escuela
Parroquial totalmente gratuita, concedida por el Sr. Obispo, a la
que asistían las niñas más pobres de la ciudad.
El 31 de octubre de 1958, fue clasificado como COLEGIO DE ENSEÑANZA
MEDIA en la categoría de RECONOCIDO DE GRADO ELEMENTAL. Entonces
aumenta el internado que ya existía en el Colegio Viejo, y
mucho más cuando al curso siguiente, 21 de agosto de 1959,
fue clasificado como RECONOCIDO DE GRADO SUPERIOR.
Comienza por estas fechas una gran emigración,
a países extranjeros y también a otras zonas de España
más ricas que las tierras zamoranas. Muchos matrimonios
jóvenes
buscan mejorar su situación y dar a sus hijos lo que ellos
no tuvieron, dejan a sus hijos pequeños con los abuelos o
familiares más cercanos, que los llevan al Colegio para
que se eduquen, pero también para deshacerse un poco de
su responsabilidad y a su vez los padres estar más tranquilos.
Tuvimos muchas niñas de emigrantes en estos años
que estudiaban el bachiller aquí para después continuar
sus estudios, o colocarse cuando tenían trabajo. Tuvo mucha
importancia el internado por esta época, no sólo
de hijos de emigrantes sino también de los que vivían
sus padres en el pueblo.
Fue en 1964 cuando
al hacer la división
en provincias, esta casa acogió a las aspirantes, que estaban
en Astorga y Carrión y pertenecían a la recién
estrenada Provincia de S. Vicente.
Un cambio de enseñanza en el curso 1974-75,
cambia también el curso de las cosas, no se puede seguir
con el bachillerato porque el Ministerio no lo subvenciona como
en los centros estatales, y por seguir las directrices de la Provincia
Canónica respecto a estos centros. Se pide el cese y se obtiene
la autorización de clausura, el día 8 de julio de
1974, con el consiguiente disgusto de los padres de las alumnas
que se oponían a llevar a sus hijas a otro centro, por lo
que se tomó la decisión de que se quedaran como residentes
hasta que terminaran el bachiller en el Instituto. Se solicita entonces
la autorización para el funcionamiento de doce unidades de
E. G. B. y se obtiene dicha autorización con clasificación
definitiva, por Orden del 16 de enero de 1976. Esta obra comenzada
en 1956, no estaba terminada, le faltaba un salón de actos,
muy necesario en estos tiempos de reuniones y de tanto dinamismo
para podernos sentar todos juntos: padres, profesores y alumnos
y donde poder celebrar nuestras fiestas. Esto hoy es una realidad, gracias a la
feliz idea de Sor Mª Paz Irízar, Hermana Sirviente, de
llevar a todas las niñas a la Capilla para recibir a Sor Mª
Luisa Rueda, Asistenta General, que con Sor Mª Luisa Luquin,
Visitadora de la Provincia, estaban visitando todas las casas. Al
ver que el recinto mayor de la casa era insuficiente para tantas personillas,
pues llenaban además el pasillo bajo desde la iglesia al primer
piso, debieron apoyar para que el Consejo concediera el permiso pedido
muchas veces, de comenzar la construcción.
Fue ésto en diciembre de 1987 y el 19 de junio de 1989 se inauguraba
el nuevo y último departamento que completa la obra: un hermoso
salón con un gran gimnasio encima. |