| En un marco bello, sereno y muy acogedor
por parte de la Comunidad de “Los Molinos”, nos hemos
reunido las Hermanas Jóvenes de las Provincias de san Vicente,
Gijón y santa Luisa.
En esta ocasión el tema de formación se centró
en el tema de la madurez, con el que recorrimos un camino para ir
de la maduración humana a la espiritual.
La presentación del tema y el acompañamiento en
estos días estuvo a cargo de dos miembros del Centro de Psicología
Familia y Salud, pertenecientes a la familia de “La Salle”,
Joan Mª Bovet y Josep Fernández, psicólogos clínicos
consagrados a tiempo pleno al acompañamiento y a la formación.
El objetivo marcado para el fin de semana fue: “Vivir una
experiencia de Dios y entrar en la escuela de Jesús Maestro”.
La premisa para todo proceso de “renacimiento” es el
hacerse consciente y aceptar el anhelo espiritual que yace en nuestros
corazones. Un anhelo que debe ser motivación e impulso para
comprometerse a trabajar, trabajarse y dejarse trabajar, desde
la vida cotidiana, cultivando el arte de
amar, desde
el modelo de la Trinidad.
La dinámica trinitaria es la reciprocidad de amor. El perderse
dándose el uno al otro. El “salir de sí”
para ir al encuentro del otro.
Desde el modelo trinitario que ya san Vicente nos proponía
como modelo a reproducir en nuestras comunidades, fijamos nuestra
mirada en “Jesús entregado hasta el
abandono” como la máxima expresión de la sabiduría
de Dios: “saber perder” para ganar,
entregarse para conquistarse, perderse a uno mismo para poseerse
a sí mismo.
La dinámica de trabajo ha sido variada: exposición
y presentación del tema, reflexión personal, compartir
en grupo pequeño y eco en el gran grupo.
El ambiente alegre y cálido facilitó el encuentro
fluido y profundo entre todas nosotras. Celebramos la alegría
de Sor Isabel y de Sor Margarita de las Provincias de san Vicente
y santa Luisa, que en este mes de mayo, en las festividades de Pentecostés
y del Corpus Cristi, ratificarán su entrega a Dios en la
Compañía, con la emisión de los Votos por primera
vez.
En un recreo improvisado, lleno de chispa y de risas sonoras,
compartimos nuestro buen humor. El encuentro se vio enriquecido
por la presencia fiel de las Consejeras de Formación de las
tres provincias y de sor Asunción, Directora del Seminario
de Angola.
Confiamos en poder hacer historias, historia común o más
bien historia de comunión, que al fin y al cabo es a lo que
nos invita nuestro Dios Trinidad.
Un sentimiento de gratitud surge espontáneo hacia las Hermanas
de la Comunidad de los Molinos, su presencia y servicio discretos
y eficaces nos conceden un espacio amplio para gozar de todo lo
bueno que se nos ofrece y para dar gracias a Dios por tanto como
nos da.
Igualmente agradecemos el esfuerzo de los Padres Directores de
las dos Provincias de Madrid, que han venido a celebrar la Eucaristía
estos días con nosotras.
Terminamos el encuentro con un secreto propósito:
“Caminemos juntas, sin
prisa, con risas,
dejando que las utopías florezcan”
Las Hermanas Jóvenes
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