La sociedad actual ha convertido a los padres cristianos en auténticos líderes de la educación de sus hijos. Debemos estar más formados que nunca y más preparados que en otros tiempos; entonces la sociedad disponía de valores cristianos, anclados sí, pero que realmente afluían a la superficie vital de aquellos tiempos. Ahora no. En el 2008, luchamos contra corriente, en ocasiones nos sentimos pocos y luchamos solos, todo lo más en pareja o en familia.
¡Que suerte saberse parte de la gran familia Vicenciana! ¡Qué oportunidad reunirse con mas de cien padres de toda España, peninsulares e insulares, asturianos, malagueños..., que luchan contra corriente en esta sociedad y en una misma dirección; que nos unen valores cristianos, vinculados a los colegios vicencianos; que nos vemos reconocidos entre iguales y que contribuimos a formar iglesia.
Cuando te reconoces entre iguales, cuando te encuentras con otros muchos matrimonios que, extendidos por toda la geografía española, trabajan para que “no nos muevan los hilos de este mundo”, para que sea realmente Dios el que nos mueva y nos mueva hacia Él, y en familia, no nos importa remar fuerte, sabiendo que algunos si remamos al unísono.
Sólo cabe decir un gran gracias a la Comisión Interprovincial de Hijas de la Caridad de Centros Educativos Vicencianos que se encarga de convocarnos, reunirnos y mantener nuestros vínculos para que sean verdaderamente fuertes y de futuro, lo merecen nuestros hijos, lo mejor de nuestra sociedad futura. Es importante QUE SE LO TRANSMITAMOS COMO LO HEMOS RECIBIDO.
Somos el primer ejemplo para nuestros hijos, ellos se fijan en nosotros y nos imitan, lo sabemos, lo hemos visto y oído reiteradamente en ponencias y estudios: lo primero que se aprende es por imitación.
Trabajemos juntos en nuestros colegios para que merezca la pena que nuestros hijos se nos parezcan.
Margarita Enterría Cº Mª Inmaculada - Madrid |