
María,
flor de nuestra vida
luz, de todos nuestros días,
virgen Inmaculada,
que a todos tú quieres,
que a todos tú amas.
Tómanos como hijos tuyos
y engrandece nuestra alma.
Porque eres Madre buena,
porque eres Madre honrada,
que el amor que hoy te ofrecemos
ahora es tuyo, en él Tú mandas.
Porque tu eres nuestra Virgen
y eso importa más que nada
MARÍA Y EL TREN |
|
Este año, algunos niños del colegio,
hemos tenido la oportunidad de conocer muy de cerca el mundo de los
trenes. Por eso se nos ha ocurrido buscar el ejemplo de María
en el tren.
Y nos hemos preguntado:
De
un tren...María ¿sería la máquina
que imprime toda su energía para hacer que el tren
se mueva?
- No, la máquina sería Dios que en Jesús
tira de todos nosotros hacia delante.
¿Sería...
los vagones donde se deposita toda la carga del tren?
- No, los vagones somos nosotros los hombres que necesitamos
que alguien nos mueva.
|
|
¿Sería,
entonces, las vías por las que circula el tren?
- No, las vías serían
como el Evangelio, que es la vía por la que marcha el Pueblo
de Dios.
¿Sería
las ruedas que con su forma especial, no permiten al tren equivocar
su camino?
- No, las ruedas son como la iglesia
que se ciñe a la palabra de Dios para que los que formamos
el pueblo de Dios no "descarrilemos"
Pues... ¿qué parte
del tren sería María?.
- María sería como esa cadena que sujeta y une con una fuerza enorme
la máquina a los vagones, el lazo que pone en contacto a Dios con el
hombre. |
|