Un nuevo año nos enfrentamos juntos a
la Cuaresma, tiempo privilegiado que Dios Padre nos regala. Dios,
abismo de ternura que
diría San Vicente nos quiere libres, auténticos,
felices. y nos invita a vivir
este tiempo como una llamada a la ALEGRÍA, a la FELICIDAD.
Como educadores estamos llamados a acompañar
durante este tiempo a nuestros alumnos, pero el camino que
ellos recorren
hemos de recorrerlo también nosotros como grupo y
personalmente, por
eso y como siempre hacemos, es necesario que dediquemos un
tiempo
a reflexionar el Evangelio de la semana y a preparar, con
los compañeros
la tutoría de los alumnos de cada semana.
Este año vamos a trabajar con la
imagen del reloj.
Cada semana trabajaremos en una de las partes de la Eucaristía. |