CAMPAMENTO "PIRATAS DEL CARIBE" EN SEVILLA RESEÑADE UN NIÑO PARTICIPANTE
En el campamento me lo he pasado muy bien, cuando llegamos todos estábamos muy nerviosos, unos “piratas” invadieron el Campamento y tuvimos que hacer un juramento pirata para ser fiel a la tripulación que nos había tocado. Cada tripulación estaba formada por diez u once piratas más dos capitanes (nuestros monitores), fuimos haciendo grupos: La Perla Negra, el Holandés Errante, la Rosa de los Vientos, Legendario... y poco a poco y a través de juegos fuimos conociéndonos, todo fue estupendo.
Nos levantábamos todos los días a las nueve, y para despertarnos bien una pirata nos hacía movernos al ritmo de Batuka; después desayunábamos todos juntos, luego todos los días hacíamos talleres y juegos con los grupos y monitores. Lo que más me gustaban eran los juegos en la playa, sobretodo cuando hicimos la gimcana, porque nos reímos mucho.
Aunque durante el día era estupendo, las noches no tenían desperdicio. Todas las noches había un juego distinto preparado, y todos eran muy chulos. La noche más divertida fue la de “furor”, cuando hacíamos competiciones los niños contra las niñas, y también la noche del baile. La noche más emocionante y donde pase un poco de miedo fue la noche de “terror”. Donde corrimos por todo el centro, y nos reímos un montón.
Los días que más disfrutamos, fueron los de las excursiones; a Bahía Park y al Castillo de Castellar. En Bahía Park estuvimos todo el día jugando y montándonos en los toboganes. En el Castillo de Castellar, hicimos senderismo y unas pruebas para liberar al rey y a todos sus súbditos de un hechizo que le habían hecho hace mucho tiempo y que los obligaba a estar siempre quietos y fuimos todos caminando juntos, y allí hicimos la cena.
El día más guay, fue el último, donde hicimos una barbacoa de despedida, comiendo todos juntos de pie; yo me harté de comer: hamburguesas, chorizos, salchichas… ¡todo buenísimo!, y luego vimos fotos de lo que habíamos hecho esos días e hicimos el gran fuego de campamento todos juntos.
Lo que más me gustó del campamento, fue conocer a tantos amigos, Cayetano, Fernando, Juanjo… y así hasta 100 por lo menos. También los monitores eran muy buenos y divertidos y nos lo pasamos muy bien.
El último día todos lloramos porque no queríamos irnos, fueron siete días geniales. Me encantaría volver el año que viene.
HijasCaridad. Prov.can.SEVILLA |CAMPAMENTO "PIRATAS DEL CARIBE" RESEÑA DE UN NIÑO PARTICIPANTE
CAMPAMENTO "PIRATAS DEL CARIBE" EN SEVILLA RESEÑADE UN NIÑO PARTICIPANTE
En el campamento me lo he pasado muy bien, cuando llegamos todos estábamos muy nerviosos, unos “piratas” invadieron el Campamento y tuvimos que hacer un juramento pirata para ser fiel a la tripulación que nos había tocado. Cada tripulación estaba formada por diez u once piratas más dos capitanes (nuestros monitores), fuimos haciendo grupos: La Perla Negra, el Holandés Errante, la Rosa de los Vientos, Legendario... y poco a poco y a través de juegos fuimos conociéndonos, todo fue estupendo.
Nos levantábamos todos los días a las nueve, y para despertarnos bien una pirata nos hacía movernos al ritmo de Batuka; después desayunábamos todos juntos, luego todos los días hacíamos talleres y juegos con los grupos y monitores. Lo que más me gustaban eran los juegos en la playa, sobretodo cuando hicimos la gimcana, porque nos reímos mucho.
Aunque durante el día era estupendo, las noches no tenían desperdicio. Todas las noches había un juego distinto preparado, y todos eran muy chulos. La noche más divertida fue la de “furor”, cuando hacíamos competiciones los niños contra las niñas, y también la noche del baile. La noche más emocionante y donde pase un poco de miedo fue la noche de “terror”. Donde corrimos por todo el centro, y nos reímos un montón.
Los días que más disfrutamos, fueron los de las excursiones; a Bahía Park y al Castillo de Castellar. En Bahía Park estuvimos todo el día jugando y montándonos en los toboganes. En el Castillo de Castellar, hicimos senderismo y unas pruebas para liberar al rey y a todos sus súbditos de un hechizo que le habían hecho hace mucho tiempo y que los obligaba a estar siempre quietos y fuimos todos caminando juntos, y allí hicimos la cena.
El día más guay, fue el último, donde hicimos una barbacoa de despedida, comiendo todos juntos de pie; yo me harté de comer: hamburguesas, chorizos, salchichas… ¡todo buenísimo!, y luego vimos fotos de lo que habíamos hecho esos días e hicimos el gran fuego de campamento todos juntos.
Lo que más me gustó del campamento, fue conocer a tantos amigos, Cayetano, Fernando, Juanjo… y así hasta 100 por lo menos. También los monitores eran muy buenos y divertidos y nos lo pasamos muy bien.
El último día todos lloramos porque no queríamos irnos, fueron siete días geniales. Me encantaría volver el año que viene.