
El perfil del educador Vicenciano es un curso celebrado en Sevilla en los días 19 y 20 de Noviembre de 2010. La lujosa ponencia se presentaba de la mano de Sor María Teresa Brull, la cual mantuvo a los participantes expectantes durante las dos jornadas.
La metodología fue participativa, donde las interacciones ponente-participantes eran continúas, las dinámicas un apoyo perfecto a todo lo que se iba desarrollando y la cohesión del grupo un contexto familiar que propiciaba todo tipo de intervenciones.
Con respecto al contenido de las jornadas, decir que era muy significativo, que a la mayoría de los asistentes, les hizo ver un nuevo punto de vista a la hora de relacionarse con todas las personas a las que cuidan, y que además se aportaron una serie de instrumentos para mejorar las relaciones con éstos y por lo tanto, poder ayudarles aun más. Es por todo ello que el objetivo del curso quedó más que adquirido, pues todos salieron con una idea muy clara de cómo educar en la comunidad vicenciana.
Partiendo del título del curso, lo primero que se desgranó fue el concepto de perfil, el cual significa el conjunto de rasgos de una persona, y a través de este concepto, y de San Vicente de Paul y Santa Luisa de Marillac, iremos formando las características que debe tener el educador Vicenciano, partiendo de la vida y experiencias de Vicente y Luisa. Todas estas características vendrán dadas analizando la vida de Vicente de Paul y de Luisa de Marillac, pues de todo lo que desarrollaron no hay nada escrito.

A pesar de todas las competencias que hemos visto anteriormente, Sor María Teresa hizo hincapié en los valores evangélicos y en todas las vivencias que vertebran el proyecto de acción social Vicenciano. Haremos un breve resumen de los valores en los menores y los valores que infundan San Vicente de Paul y Santa Luisa de Marillac.

Visualizando este esquema podemos concluir que para saber el porqué una persona tiene un determinado comportamiento debemos analizar sus actitudes, valores y el contexto del que proviene, pues la única manera de cambiar un comportamiento es modificando las actitudes a través del des-aprendizaje de esos valores adquiridos en el seno familiar, y aprendiendo unos nuevos valores que traigan consigo unas actitudes y comportamientos positivos, tanto para la persona como para la sociedad. Lo único invariable es el contexto.
Ahora pasaremos a detallar algunos de los valores de San Vicente de Paul y Santa Luisa de Marillac que fueron expuestos en estas dos jornadas tras hacer un breve resumen de sus vidas.

A pesar de esta pequeña lista donde se señalan algunas de los valores de San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, decir que estos y otros valores que no están expuestos, son el punto de referencia para el perfil del educador Vicenciano.

No podemos obviar que el educador está continuamente trabajando en equipo, y que por lo tanto las relaciones interpersonales cobran mucha importancia. No podemos ser dependientes, pues solo haríamos lo que nos mandan y no cubriríamos realmente las necesidades de los que nos rodean. La independencia, no lleva a buen puerto, ya que cada uno trabaja sólo lo que quiere. Pero la interdependencia, hace que todos necesitemos de todos, y que además vayamos en el mismo barco para llegar al mismo puerto, es decir tenemos un proyecto común.
A continuación veremos unas técnicas que Sor María Teresa compartió con los participantes, para así ayudar a comprender y saber tratar mejor a las personas con las que trabajan. Aun así hay una norma que siempre debemos cumplir: que las órdenes que se les da a estas personas sean: pocas, claras, concretas y muy breves., pero sobre todo dadas con mucho AMOR.

Todos los participantes salieron, con ganas de más y con una opinión común: la útil y productivo que fue el curso, y la esperanza de que se produzcan nuevos encuentros.
Cristina, Educadora del Hogar "Luisa de Marillac". Puerto de Santa María |