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En la antigüedad, se le llamaba
símbolo a las dos partes de un mismo anillo, que poseían
dos amigos y que unían cuando se encontraban, como signo
de amistad.
Esta misma realidad, de gozo fraterno se he vivido
en el encuentro de Formación que sobre los sacramentos,
celebramos el pasado mes de abril, las Provincias de Sevilla y
Granada.
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A nuestra llegada nos esperaba Sor Rosa María Miró,
Consejera General, que con el entusiasmo que le caracteriza, nos
animó a vivir y testimoniar nuestra vocación desde
la alegría.
La jornada del Sábado la dedicamos a profundizar sobre el
sentido que tienen los Sacramentos en la vida de Fe. A reflexionar
y a compartir en pequeños grupos sobre nuestra vivencia personal
de los sacramentos, vividos como encuentros reales con Jesús
Resucitado, que nutren y fortalecen nuestra vida de fe.
Durante la tarde tuvimos la oportunidad, de disfrutar de otra forma
de expresar las experiencias de fe, a través de la música,
ya que Brotes de Olivo ofrecía un concierto aquella tarde
en Granada. Y para concluir el día nada mejor que pasear
por las calles de la ciudad al atardecer.
| El domingo, último día
de encuentro, y bajo este ambiente de alegría compartida,
lo dedicamos al Sacramento de la Eucaristía y la Penitencia.
Siguiendo la dinámica del día anterior, tras la
exposición del tema del Padre Santiago Azcárate
C.M y la reflexión personal, compartíamos en los
pequeños grupos nuestra vivencia personal y comunitaria
de estos dos sacramentos. Así concluíamos que
la calidad de vida cristiana depende de la calidad de la celebración
de la eucaristía, que supone para nosotras, alimento
para el camino, vinculo de caridad, y alimento para la misión...
. Que debemos vivir el sacramento de la penitencia como revitalización
y renovación de la gracia de Dios. Y cómo la Hija
de la Caridad debe vivir con sentido de penitencia y reconciliada:
con Dios, a quien reconoce como Padre (y por ello con alegría),
consigo misma, porque se sabe para los Pobres (y por tanto,
sin amargura), reconciliada con la Comunidad donde se encuentra
con las Hermanas (por ese motivo con ánimo amable), reconciliada
con los Pobres, en los que descubre a Dios. |
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| (igualmente
con delicado espíritu de servicio), reconciliada con el mundo,
que es obra de Dios ( y, por tanto ilusionada)...
Terminamos el Encuentro
con la celebración gozosa de la Eucaristía,
teníamos motivos para ello, el haber vivido estos días
como verdadero encuentro Fraterno donde hemos podido convivir y
compartir nuestras experiencias con sencillez y alegría,
participando plenamente en las celebraciones de las Eucaristías
y dándole Gracias Dios porque... “Todo nos ha hablo
de El.” |
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Sor Rocío
Escudero H.C. |
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