
Hemos contemplado su gloria al celebrar un año más la Navidad, porque el Hijo de Dios se encarnó, se hizo “uno de tantos “por puro Amor…
En este marco de la Navidad hemos celebrado las Jornadas Vicencianas en las que en este año dentro del 350º Aniversario de la muerte de San Vicente y Santa Luisa hemos profundizado en la vida de esta gran mujer, cristiana y vicenciana y hemos tenido la oportunidad de conocer y revitalizar nuestra misión de servicio gracias a las diferente experiencias que realiza la Familia Vicenciana a los más Pobres.
En las palabras de apertura que nos dirigía Sor Mª del Pilar nos invitaba arder del amor afectivo y efectivo, a vivir con gozo renovado nuestro encuentro con Cristo y a disfrutar del ambiente fraterno y de alegría que brotaba de nuestros corazones.
El P. Juan Corpus Delgado, CM nos presentó la Formación Humana y Cristiana de Luisa de Marillac.
A lo largo de su exposición nos presenta a Luisa de Marillac como niña que se educa con las dominicas en el Real Monasterio de Poissy (S. XVII) en un ambiente religioso, erudito y refinado. A este monasterio fue llevado Luisa de Marillac con 2-3 meses de edad y permaneció hasta los 13-14 años. En él se encontraba una tía segunda de Luisa de Marillac.
Siendo jovencita, pasa a vivir en una pensión con otras jóvenes para aprender las labores de tipo doméstico y poder prepararla para el matrimonio. En casa de esta señorita pobre, devota, Luisa sigue creciendo y cultivando su formación cristiana y artística, manifestándose en ella el gusto por la lectura y la pintura.
En este tiempo crece en ella el deseo de hacerse religiosa, lo comenta con sus confesores y directores, entre ellos los capuchinos del barrio de S. Honorato, pero la orientan más bien hacia el matrimonio, comentándole que Dios tiene otros planes para ella.
Orientada a no pensar en la vida religiosa, da el paso hacia el matrimonio. Cuenta con 23 años. También estos años fueron decisivos en la formación cristiana de esta mujer en la que se dedica a la atención a los Pobres, a la lectura de la Biblia, cuida de su marido enfermo y en este tiempo tiene lugar La luz de Pentecostés.
A la muerte de su esposo acaba de tratar con San Vicente. A partir de aquí comienza para ella un tiempo privilegia de preparación y espera, conocido como tiempo de “no-hacer” que concluye con las Visitas a las Cofradías y la Fundación y Organización de la Compañía de las Hijas de la Caridad.
Hasta aquí un breve resumen de los acontecimientos más importantes en la vida de Luisa de Marillac que nos pueden ayudar a descubrir cuáles fueron las fuentes inspiradoras de su experiencia espiritual. Podemos encontrar que las fuentes de las que bebió, Luisa no son diferentes a las de cualquier cristiano.
Luisa de Marillac está en las fuentes de la espiritualidad vicenciana y esta gran mujer sigue viva hoy en la vida y experiencia de cada uno de los miembros de la Familia Vicenciana.
Nuestra Fundadora, esta gran mujer cristiana y vicenciana buscó totalmente ser de Dios y entregarse a su santísima voluntad. Vivió como hija de la Iglesia, celebrando los sacramentos. Se identificó con Cristo Crucificado que nos urge a amar a todos los crucificados de la Historia, cultivó de manera extraordinaria su trato con Dios en la Oración, teniendo muy presente a María como maestra de vida espiritual y única Madre de la Compañía.
La vida de esta gran mujer, Luisa de Marillac nos invita a toda la Familia Vicenciana a amar a Dios y amar al Amor en nuestros hermanos más Pobres.
El día 27 de diciembre comienza la jornada de la mañana con el rezo de Laudes a cargo de Sor Sofía Sánchez y la oración que preparan nuestro espíritu para acoger a Sor Carmen Urrizburu, Hija de la Caridad de la Provincia de Pamplona quien con gran elegancia y vitalidad comparte con nosotr@s la experiencia de Luisa de Marillac “Formadora de las Hijas de la Caridad”. Su exposición es tremendamente práctica y nos invita a vivir nuestra vocación en armonía con el proyecto de Dios.
Sor Carmen nos cuenta que hacia marzo de 1634, Luisa se sentía llena de gozo al despuntar el día. En la oración de la mañana, en su trato personal con el Señor intuye el deseo de entregarse al Señor totalmente para la formación de las jóvenes. Desde junio de 1625 donde tuvo la experiencia de la luz de Pentecostés hasta marzo de 1634 pasan diez años en los que trata con San Vicente esta cuestión que ya ella había intuido. Descubrimos la colaboración tan estrecha entre S. Vicente y Sta. Luisa, han hablado tanto, han estado tan en comunión que muy fácilmente los dos se han sentido depositarios de las mismas ideas.
En noviembre de 1633 comienza algo que en marzo de 1634 percibía como algo nuevo: “Un nuevo modo de ser Mujer”. Surgió en Francia a lo largo del S. XVII. Un modo de ser adherido al dinamismo de la creación. Un modo de ser mujer en plenitud.
Cuando nos planteamos como tiene que ser la Hija de la Caridad del S. XXI encontramos la respuesta mirando a nuestra Fundadora y dejemos que hable el Señor.
Hija de la Caridad, un modo de ser Mujer
Alumbremos en nuestro mundo una manera de ser mujer, conectado con la vida misma. Amemos la vida, arriesguemos la vida.
Hija de la Caridad, un modo de ser mujer agradecido
Llamadas a vivir la vida como don gratuito que suscita en nosotras una respuesta amorosa al amor de Dios.
Hija de la Caridad, un modo de ser mujer acompañada
Un modo de ser en relación, en seguimiento enamorado, alegre, feliz que se deja seducir por Jesucristo cada amanecer… y se entrega amorosamente para vivir por Él.
Hija de la Caridad, un modo de ser mujer entre los Pobres
Ser sierva y vivir sirviendo, respuesta evangélica al lacerante grito de los Pobres. Si Margarita Nasseau no hubiera dicho SI, no estaríamos aquí nosotras.
Algunos rasgos en los que se fijaba Sta. Luisa para educar a las hermanas:
*Mujer movida por una fuerte inspiración del cielo
*Mujer identificada con Jesucristo
*Mujer habitada por un amor sencillo y humilde
*Mujer cercana a los Pobres
Luisa de Marillac se plantea la vida como proceso en crecimiento, camino en el que se superan dificultades, ocurren adelantos y retrocesos que permiten vivir la vida en la conciencia del misterio que nos habita que siente la urgencia de manifestarse.
Aquellas mujeres se sentían a gusto con Luisa de Marillac. Conocían como reaccionaba ante los acontecimientos. Ella estaba atenta al despuntar de la vida de aquellas mujeres.
La vida de Luisa de Marillac, Formadora de las primeras Hijas de la Caridad es un referente en nuestro días en los que la clave está en el deseo de vivir la vida en plenitud, es preciso hacer opciones y vivir desde lo que somos acogiendo la vida en toda su amplitud, viviendo en armonía, habitar nuestro interior y el de nuestras comunidades, dándonos por entero a Dios para el servicio de nuestro hermanos más Pobres.
Hasta aquí y después de celebrar la Eucaristía, alimento de nuestra vida espiritual pasamos a compartir la mesa en un ambiente de fraternidad y alegría.
Durante la tarde tuvimos la oportunidad de acercarnos de puntilla a la vida y misión de algunas de nuestras comunidades.
Comienza la jornada de la tarde con la exposición desde la vida, de Sor Mª del Carmen Sánchez en Ksar el Kebir, Marruecos.
Sor Mª del Carmen nos muestra con ilusión los orígenes de la comunidad misionera en Marruecos, en tierras del Islam donde su tienda inicial no se ha detenido desde sus inicio, sino que se ha ido extendiendo, trazando nuevos surcos en respuesta a diferentes situaciones de pobreza y así no mostraba los diferentes rostros que hoy tiene la Misión de Ksar el Kebir:
- Rostro de Mujer. La Misión cuenta con tres centros rurales de Promoción Femenina. La extensión del Reino se hace realidad desde la Asociación Lindalva, reconocida oficialmente en el País y de la que forman parte antiguas alumnas campesinas que desean hacer crecer la semilla que ellas adquirieron, contagiando a otras mujeres de sus poblados.
- Rostro de Niño y Niña. En la que fue parroquia del pueblo, la casa acoge a 70 niñ@s en edad de guardería. También la comunidad sirve a los bebés que necesitan ayuda porque la leche materna no satisface su hambre. Desde la atención a los niñ@s se llega a las familias.
- Rostro de Joven apoyando la escolarización de 400 niñ@s y jóvenes. Gracias a las Becas conseguidas de España.
- Rostro Enfermo
- Rostro Solidario ayudando a los jóvenes a tomar conciencia de su responsabilidad como creyentes y a comprometerse en el servicio de los más desfavorecidos.
Sor Mª del Carmen finalmente también nos muestra nuevos rostros y surcos abiertos en la Misión, agradece a Dios todo lo recibido y concluye con una carta de dos jóvenes marroquíes que han podido estudiar gracias a las Becas de España y ahora ellos gratuitamente también dan algo de su tiempo y formación a la Misión de Ksar el Kebir.
A continuación y después de tan magnífica exposición, llena de vida a favor de la vida de los más pobres agradecemos a Dios que suscita en las Hijas de la Caridad el deseo de responder en fidelidad al Carisma de nuestros Fundadores pasamos acoger con alegría la Experiencia de Servicio que realizan nuestras Hermanas en Sevilla en la Finca conocida como “El Pino”.
Comienza Sor Isabel Rodríguez con gran entusiasmo hablarnos de la Misión de servicio que la Comunidad realiza a favor de los Drogodependientes y de las dificultades por las que han pasado desde Torreblanca hasta llegar al Pino porque no había lugar para estos jóvenes que desean salir con ayuda de las Hermanas y de la Comunidad Terapéutica del pozo en el que han vivido algunos muchos años.
Posteriormente, dentro de la misma comunidad, Sor Mª José Olmo, directora de los Pisos de Inmigrantes nos cuenta las actividades que realizan con estos jóvenes, las dificultades y la ilusión que tienen estos jóvenes de conseguir un puesto de trabajo que garantice la sostenibilidad de sus familias de origen.
Agradecemos a Dios y a ellas sus experiencias y sus deseos de responder con presteza las continúas llamadas de los más Pobres.
Después de un descanso cargamos las pilas para acoger con alegría a Sor Mª Jesús Dancauce, directora de la Residencia de Ancianos “La Milagrosa” en Alcalá de Guadaíra. Nos habla con entusiasmo de la vida de los ancianos, de sus sueños y esperanzas, de las actividades que realizan con ellos, en definitiva de lo bien atendidos y queridos que son. Ha cambiado mucho la vida de una Residencia de Ancianos, allí llegan para dar Vida a sus muchos años con alegría y generosidad.
También junto a Sor Mª Jesús contamos con la presencia de Sor Esperanza Nuevo y de su Mamen López, Psicóloga en la Residencia de Ancianos “La Milagrosa” en Sevilla, conocida como Pumarejo que alberga Residencia de Ancianos, Hermanas Mayores y Comedor-Duchas. Desde la realidad y con gran optimismo describe Sor Esperanza la vida de servicio que realiza la Comunidad a todo este colectivo realzando la generosidad de tantas Hermanas Mayores que desde su situación muchas veces limitada continúan sirviendo a los más Pobres.
Una tarde llena de gran emoción y agradecimiento al Señor porque desde la pequeñez de la Compañía continúa sirviendo con amor a sus preferidos.
Finaliza la noche con un recreo comunitario en el que algunas hermanas representan “La Posada de Eduardo”, escenificación que han hecho los Ancianos de la residencia en Alcalá y termina la velada con villancicos propios de estos días navideños.
En la mañana del día 28 de diciembre acogemos con alegría a Sor Ángeles Infante, Hija de la Caridad de la Provincia de Madrid, quien nos presenta a Luisa de Marillac, Formadora de Laicos. Merece mencionar que a lo largo de este día nos acompañan jóvenes y adultos de la Familia Vicenciana.
Sor Ángeles, a lo largo de toda su exposición va a tener como referencia al Concilio Vaticano II al hablar de Sta. Luisa como mujer eclesial. Nos cuenta como era la Formación de los Laicos en el S. XVII francés. Era una formación escasa y pobre, faltaban pastores celosos para la formación del P ueblo de Dios y faltaban medios y tiempo para la formación cristiana.
Luisa de Marillac se empeña en la formación de los laicos. Se queda viuda el 21 de diciembre de 1625 y está siendo dirigida por S. Vicente. Se da cuenta de que los protestantes están formando escuelas de catequista laicos. Le toca al corazón de Luisa y empieza a ver que se puede hacer. El Espíritu Santo que guía a la Iglesia suscita otras alternativas. A partir de Enero de 1626 se van a conjugar en la persona de Luisa dos verbos: MIRAR Y ESPERAR. Mientras tanto ella se irá preparando por medio de la Oración, La lectura de la Biblia, Visita a los Pobres, Lecturas Espirituales… hasta mayo de 1629en el que Luisa está preparada para ser enviada en Misión; vaya pues en nombre de Dios, señorita… El encuentro con los Pobres cambia su vida y espiritualidad. Forma con el testimonio de su vida entregada, sirve con delicadeza y respeto siempre, organiza las Caridades, dirige Ejercicios Espirituales, escribe el Reglamento para las Cofradías de la Caridad…Todo esto nos hace descubrir en Luisa a una mujer comprometida con la sociedad de su tiempo, profundamente eclesial, preocupada por la formación y nos estimula hoy a los laicos de la familia Vicenciana a descubrir en nuestra Fundadora este sentido de iglesia como bautizados, profundamente vicencianos, pero también profundamente cristianos conocedores del catecismo y doctrina de la Iglesia.
Damos gracias a Dios y agradecemos a Sor Ángeles Infante su gran amor a la Compañía y a su vocación cristiana y vicenciana.
Posteriormente compartimos la mesa de la Palabra y de la Eucaristía en un ambiente fraterno y festivo.
Llegad@s a estos momentos vividos con gran emoción y alegría acogemos con gozo a Patricia Camacho, directora del Centro Contigo en La Línea de la Concepción donde Juventudes Marianas Vicencianas realizan diferentes proyectos de servicio:
Para finalizar esta experiencia de servicio que realizan Juventudes Marianas Vicencianas, nos cuenta Adil el camino recorrido desde Marruecos hasta llegar al Centro Contigo. Gracias hermano por tu aportación.
Continúa la tarde llena de experiencias de servicio. Esta vez le toca el turno a la Educación. De la experiencia compartida por D. Francisco Galán del Colegio Luisa de Marillac en el Puerto de Sta. María, conocido por todos por Curro descubrimos una vez más el origen de las Escuelas Vicencianas en nuestros Fundadores.
Partiendo de la realidad la Escuelas Vicencianas hoy quieren dar respuesta a los alumnos a través de Plataformas de Evangelización, Servicio de Tutoría Individualizada, gestión de Convivencia, Formación y Atención a las Familias en fidelidad a la Misión recibida desde la educación integral de sus alumnos atendiendo preferentemente a los más desfavorecidos y débiles.
Para finalizar dos profesores del Centro Virgen Milagrosa y dos alumnos del mismo comparten con nosotros una nueva asignatura proceso integrado que ellos han denominado Semillas de Esperanza para Áfricaen el que se han implicado los alumnos y profesores a favor de Mozambique con el objetivo de mejorar las condiciones de vida en los aspectos sanitarios y educativos de un sector de la población de Mozambique.
Agradecemos a Dios la sensibilidad suscitada a través de esta asignatura en los alumnos y en todo el personal colaborador.
Después de las experiencias vividas y compartidas en estos días tuvimos la oportunidad de participar en el Musical Godspell.
El día 30 de diciembre concluyen las Jornadas con la Celebración de la Eucaristía.
Y hemos visto su gloria, la gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y verdad (Jn 1, 14-15)
Gracias Señor porque la experiencia de estos días ha hecho arder nuestro corazón y la semilla que un día plantaste en Nuestros Fundadores se está haciendo realidad en cada uno de los miembros de la Familia Vicenciana en los que va calando como la lluvia serena y germinando, extendiéndose más allá de lo conocido, trazando nuevos surcos para continuar siendo fieles a la Misión recibida allí donde Tú nos envíes.
Gracias a las Hermanas de la Casa Provincial por su acogida y disponibilidad y gracias a todos por haber hecho posible estas Jornadas de Reflexión y Profundización en la vida, formación y misión de Luisa de Marillac.
Sor Trinidad González
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