El
30 de Mayo, fiesta de Pentecostés, fue el día elegido
para pronunciar mis primeros votos y ratificar así mi entrega
a Dios. Hoy intento poner por escrito lo que viví en ese día,
y la verdad, no me resulta nada fácil.
Creo que en este último año la Ilusión por llegar hasta
ese día, ha podido con todo. Ilusión por entregar mi vida a Dios,
por volver a decir SI a su voluntad. Y como muy bien expresa Santa Luisa, yo
me he sentido "Feliz de ser aceptada por El..." Así me siento
ahora, y así me sentí ese día: FELIZ.
Mi entrega a Dios, como para todas las Hijas de la Caridad, se hace palpable
a los ojos de este mundo, en el Servicio a los Pobres. Hoy Cristo tiene rostro
de niño. Con ellos comparto mi vida, lo que soy y lo que Dios me ha
dado; capacidad de Amar.
"Ven Espíritu Santo, ven Padre de los Pobres..." Entregada
a Dios para servirles a ellos, para que se sientan, al menos una vez en su
vida, queridos por alguien.
Y entregada a Dios para vivir en comunidad: tengo la gran suerte de poder compartir
mi vida con una comunidad que ha sabido caminar a mi lado. Desde que vine a
Mojados me he sentido acogida por ellas. Desde aquí quiero agradecerlas
su apoyo y la ilusión que también ellas han puesto en este día.
ENTREGADA A DIOS...mi vida toda entera puesta a su servicio.
La Felicidad que siento, va acompañada de otro sentimiento: GRATITUD.
Primero a Dios, todo es obra de él: yo solo trato de responder a su
llamada. El fundo la Compañía y elige a sus miembros... Y como
sabe hacer las cosas muy bien, siempre ha puesto a mi lado gente que ha caminado
conmigo... y que me han hecho crecer en la Fe y en mi vocación de Hija
de la Caridad. Os agradezco vuestra amistad.
Concédeme Señor, la gracia de Ser siempre Fiel y Feliz.
Hogar Infantil La Alameda(2004). 1 |

|