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gozo comenzábamos el día 11 una jornada que en la Casa
Provincial se vivía con emoción especial.
Sor Blanca
García Barrio, celebraba sus 60 años de vocación.
Sesenta años: un momento de gracia para
Sor Blanca, para la Comunidad y para los Pobres que se beneficiaron
de su servicio.
Nos reuníamos en torno al Señor,
para darle gracias por los sesenta años de pertenencia a
la Compañía de Sor Blanca. Sesenta años de
vida entregada con generosidad al servicio de Cristo en los Pobres. |
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Iniciábamos
la Eucaristía con la siguiente monición:
“Dios, un día, observando, como siempre,
el mundo desde el cielo... Y como le gusta a Él, también
ese día, por la mañana miró hacia abajo y te
vio a ti Sor Blanca, feliz entre los tuyos y con lo tuyo... Y Dios
te LLAMÓ
Por la tarde, como siempre, Dios volvió a mirar
hacia abajo y vio a los Pobres...
También los Pobres miraban hacia el cielo y la mirada misericordiosa
de Dios se cruzó con la mirada suplicante de los Pobres....
Al amanecer del día siguiente, subió
al monte y te llamó para que siempre estuvieras con Él
y así ENVIARTE a liberar a los Pobres.
Hoy nos presentamos ante el Señor, para
celebrar la Eucaristía de acción de gracias por los
sesenta años de vocación de Sor Blanca. Le presentamos
su vida de entrega generosa en la Compañía de las
Hijas de la Caridad. Una vida de fidelidad en una entrega de amor
a los pobres, y una vida de gratitud al Señor por los años
que le ha regalado”
El P. Martín Burguete,
Director Provincial, nos animaba con la Homilía siguiente:
Lc. 11, 37-41 |
| “Dios nos
creó y, obviamente, el Padre celestial nos conoce por dentro
por mucho que queramos guardar las apariencias. Es verdad que las
Hijas de la Caridad rechazan la envoltura, porque el Espíritu
les guía por las sendas de la sencillez.
Saben muy bien las Hermanas lo que son ante Dios y ante los pobres:
siervas, ciertamente, siervas muy amadas, pero llamadas a servir
en humildad y sencillez. Jesús afirma que el hecho externo
sin un corazón limpio no sirve.
Echemos una mirada a nuestro corazón
para cambiar y tratar de vivir al estilo de Vicente de Paúl.
Recordemos a quien pertenecemos. Sabemos que somos seguidores de
la Verdad. Pidamos que Sor Blanca se preocupe sólo del honor
de Dios y del servicio al Pobre”. |
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En
las Ofrendas orábamos al Señor por medio de los siguientes
símbolos:
Cirio
Señor, han pasado muchos años
desde aquel primer paso que un día dio Sor Blanca. Con este
Cirio queremos ofrecerte todos sus esfuerzos, las dificultades,
el sufrimiento compartido, su tiempo y energías gozosamente
gastada el servicio de los demás.
Escudo de la Compañía
Te ofrecemos, Señor, el Escudo que representa
los años de pertenencia de Sor Blanca a la Compañía,
símbolo de fidelidad a los Consejos evangélicos de
Castidad, Pobreza y Obediencia tal como los vieron nuestros Fundadores
en función del Servicio a los Pobres que da sentido a nuestra
entrega.
Pan y vino
Te presentamos el pan y el vino, que pronto
se convertirán en tu Cuerpo y en tu Sangre. Que ellos sean
alimento que nos ayuden a vivir nuestra entrega de cada día
con una nueva ilusión. |
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| Recordábamos
con el siguiente canto en la Comunión, la Llamada del Señor
a Sor Blanca y el SÍ generoso que desde hace 60 años
le sigue dando: |
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1. La barca en la playa, los remos
al sol,
Jesús proclamaba el Reino de Dios.
Y en la arena, en la arena, en la arena
allí estaba yo.
Y en la arena, en la arena, en la arena
el Señor me llamó.
2. Sentí su mirada, me habló
al corazón,
Jesús me decía: Serás pescador,
de los hombres, de los hombres
de los hombres serás servidor,
de los hombres, misionero,
misionero del Reino de Dios.
ÉL ME LLAMÓ, ÉL ME ELIGIÓ
LLEVA EN MI BARCA EL TIMÓN
ÉL ME LLAMO, ÉL ME ELIGIÓ
SOY MENSAJERO DE AMOR.
3. Remé mar adentro, remamos
los dos,
por meta los cielos, por viento el amor,
y en lo alto, en lo alto, en lo alto
la Madre de Dios (bis) |
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