Provincias canoónicas:

NAVEGACIÓN

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PASTORAL VOCACIONAL

ACTIVIDADES: EJERCICIOS ESPIRITUALES. ÁVILA 2009

EJERCICIOS DE DISCERNIMIENTO VOCACIONAL

    En el Adviento de 2009, del 4 al 8 de Diciembre en la Casa de Ejercicios “La Granja”, se celebraron los Ejercicios Espirituales de discernimiento vocacional organizados por el Equipo Interprovincial de Pastoral Vocacional Vicenciana convocados bajo el lema Encuentros de Jesús desde la Palabra. A esta llamada acudimos desde Sevilla Meritxel, Mª Teresa y Patricia desde Madrid e Inma, Mª del Mar y Marisa desde Valencia con el deseo de dar un paso más en la búsqueda del rastro de Dios en nuestras vidas y desde ella ir al encuentro de Aquél que ha puesto ese deseo en nuestro corazón.

    Frente a la impresionante muralla de Ávila en un lugar privilegiado para el silencio y la escucha, para la soledad y el encuentro, acompañadas por Sor Esther López, Sor Mª Soledad Gil y Sor Joaquina Pau, y de la mano de José Vicente Martínez C.M. tuvimos la oportunidad en estos días de hacer un alto en nuestra historia.

    “De la palabra escrita a los nuevos retos” “¿Podremos ir más lejos del camino recorrido?” “¿Podremos soltar amarras”?, estas preguntas que daban vida a las vigas de la entrada de la Casa de la Granja resonaron en nuestros corazones en alguno de los momentos. Con una invitación inicial “Sed alegres en la Esperanza” (Rom. 12, 12) y con la sed de búsqueda y de encuentro nos dispusimos a dejarnos llevar por la confianza y a tener la valentía de vivir un cara a cara con Dios.

    A través de las reflexiones que José Vicente fue compartiendo, fuimos recorriendo un camino de cuatro días en el que partiendo de una actitud de apertura, disponibilidad y deseo de descansar en el Señor, nos apoyamos en la Palabra de Dios y fuimos llevando a la oración y a la reflexión, cada palabra, cada gesto, cada testimonio. En este recorrido se nos invitó a buscar la autenticidad existencial, es decir a optar por la búsqueda de la Verdad desde el auto-conocimiento, para encontrar la luz que ilumine nuestras vidas y ser fieles a lo que Dios quiere de cada una. Se nos ofreció poder descubrir que sólo desde la verdad, dejándonos iluminar por la Palabra, por el Espíritu Santo y por la Eucaristía, viviendo en discernimiento continuo, podríamos buscar en todo momento la voluntad de Dios. De un Dios, cuya imagen se ha ido revelando a lo largo de su historia como el único que puede dar vida y merecer la entrega del corazón, y así desde ese misterio que interpela la libertad, poder vivir la experiencia pascual de la gratuidad. Desde esta actitud de agradecimiento, de reconocer que todo es alcanzado por la Gracia hasta los momentos más duros y difíciles en los cuales el amor de Dios se hace más presente, se nos invitó a reconciliarnos con nuestra propia historia como única vía para alcanzar la madurez humana y espiritual que es necesaria para poder tomar decisiones en la vida desde la auténtica libertad.

    Las oraciones compartidas, con los símbolos y los cantos fueron suscitando la búsqueda, la acogida de la promesa de Dios, la confianza para no detenernos, dejarlo todo, seguirle; el sentimiento de ser enviadas, ser tierra pobre pero amada, ser fuego que alumbre y arda de vida, ser viento de vida allí donde los pobres nos esperan y como María: ser mujeres de escucha, mujeres que confíen abandonándonos en sus manos, sin miedo, ser mujeres que se arriesgan a caminar por caminos de sencillez, de verdad, de humildad, de amor y de paz.

    Todo ello junto con la Celebración de la Eucaristía en la capilla de la Transverberación del Monasterio de San José que permitió que se hiciera presente el testimonio de Santa Teresa de Jesús, sus palabras “Nada te turbe nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta, Sólo Dios basta” así como el testimonio de las Hijas de la Caridad que nos acompañaron, y el de José Vicente como Padre Paúl encarnando el carisma de San Vicente y Santa Luisa de Marillac, fueron aliento e impulso para que podamos continuar nuestro proceso de discernimiento vocacional tawa, tawa (dicho hondureño que significa: Poco a poco con la cabeza y el corazón).

EJERCICIOS DE DISCERNIMIENTO VOCACIONAL