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Cuando se acercaba la Navidad del año 1.762, y concretamente el día
11 de Diciembre, nació en esta Villa una niña. Como sus padres eran
cristianos y buenas personas la llevaron a la Iglesia de San Antonio
para bautizarla. Se llamará: Lucía Reventós Rosell.
No se como, ni como fue, ni a qué escuela fue...
la cuestión es que la niña aprendió a leer y escribir muy bien.
Lucía, que así la llamaban, se divertía participando
en todas las fiestas de Vilanoba, sobre toda el día de Las Comparsas.
Un día, cuando fue mayor, se acordaba de las fiestas y decía que curaban
las enfermedades... También le gustaba ir a misa a San Antonio que era
su parroquia. A la salida miraba si había folletos para leerlos en casa
con más tranquilidad.
Un día, no sé cómo ni de que manera, encontró
un escrito que se titulaba: "BREVE NOTICIA". Se preguntó:
¿Qué será esto?. Lo leía una y otra vez, y sintió como si su corazón
latiera con más fuerza.
Y pensaréis: ¿Por qué le latía tanto el corazón?.
Pues mirad: Este escrito hablaba de como en Francia, un señor muy importante
que se llamaba Vicente de Paúl, que quería mucho a los pobres, reunió
un grupo de jóvenes para que le ayudaran a cuidar a los enfermos, a
los ancianos y enseñar a leer y escribir a los niños y las niñas.
Lucía no sólo leía... También pensaba en su
interior...
Un día, aprovechando que sus padres viajaban
a Barcelona, tuvo la ocasión de conocer a Mn.Nualart, que había escrito
el texto de la Breve Noticia. Hablaron de las jóvenes de Francia y de
cómo había dos jóvenes de Aragón y tres de Cataluña a punto de salir
hacia París para aprender a ser Hijas de la Caridad. Y, dicho y hecho.
Se apuntó también. Así ya eran seis.
Como el camino de Barcelona a París es muy
largo, y no había coches, ni aviones, ni trenes, hicieron el viaje en
carruaje, descansando de tanto en tanto.
Ya en París, Lucía aprendió muchas cosas de
San Vicente de Paúl: como quería a los pobres, como lo hacían las Hermanas
para curar a los enfermos, como preparaban los medicamentos y los remedios,
etc. Los ocho años que vivió en Francia le dieron una gran sabiduría
en estos temas. También sabía hablar francés.
Volvieron a Barcelona muy contentas y dispuestas
a poner en práctica todo aquello que habían aprendido. Los administradores
y los médicos del Hospital de la Santa Creu no se lo podían creer y
decían que, sobre todo Lucía, era muy inteligente y viva.
Pasados dos años marchó a Reus con otras tres
compañeras para encargarse del Hospital de Sant Joan. Como también habían
niños y niñas sin escuela, puso mucho interés en fundar una y ella ejercía
de maestra.
Y como las cosas bien hechas corren de boca
en boca, el rey y la reina de España que vivían en Madrid, querían más
Hijas de la Caridad para repartirse por todo el reino. Entonces la joven
vilanovina fue llamada a Madrid para enseñar a todas las jóvenes que
quisiesen ser Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
Tras haber realizado tantas obras aquí en la
tierra, se fue cuando tenía 79 años. Allí encontró a San Vicente que
la recibió con una sonrisa.
Ara ya sabéis que esta joven de Vilanova formó
parte del grupo de las seis primeras Hijas de la Caridad de España.
Le damos las gracias.
Adaptación: Rosa Joana, FC.
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