
SALUDO BIENVENIDA
¡Buenos días y sed todos y todas bienvenidos!
¡Gracias por responder a la invitación de encontrarnos en este lugar y celebrar con nosotras la inauguración y apertura del centro de día “San Vicente de Paul”.
Las Hijas de la Caridad habíamos soñado durante mucho tiempo completar la atención personal que se está dando en el comedor social San Vicente de Paul y hoy este sueño se ha hecho realidad.
Repito pues, sed bienvenidos para compartir y celebrar esta buena noticia.
¡Gracias a las Autoridades, sacerdotes, Padres Paúles, Hermanas, personas de Instituciones que haciendo un hueco en vuestras ocupaciones os habéis acercado para acompañarnos. Con vuestra presencia las HHCC nos sentimos apoyadas.
Gracias a Alberto, Vico, Mª Carmen, Pilar, Raquel, María, Esteban… Sor Mª Lusia, Sor Rita, Sor Josefina, Sor Estefanía, Sor Nati, Sor Mª Carmen… … los trabajadores y voluntarios del centro, contamos con vosotros y vosotras, para hacer de este proyecto un lugar cálido, donde sintiéndonos hermanos, todos crezcamos como personas.
Porque uno de los sueños del centro de día “San Vicente de Paul” es que este lugar sea un espacio donde se da y se recibe.
Se da y recibe confianza, respeto, comprensión, alegría, amistad…
Y especialmente ¡Gracias por estar aquí Sed bienvenidos: Jesús, Charli, Antonio, Jorge, Juan,… !con todos vosotros, las Hijas de la Caridad, y todos/as los que diariamente cruzaremos el umbral de esta puerta queremos hacer de este Centro de Día una parte de en vuestra casa, queremos os sintáis entre amigos.
Un grupo de Hermanas han puesto su ilusión, imaginación y mucho esfuerzo para llegar a este momento. ¡Gracias también a ellas! Dejo la palabra a Sor María Donat
Sor Presentación Urricelqui |
Palabras de Sor María Donat en la inauguración del Centro de Día San Vicente de Paúl
Buenos días a todos. Nosotr@s también queremos Sor Presen darte las gracias en esta mañana, como Visitadora de nuestra provincia, y a nuestras Hermanas del Consejo Provincial, representadas por Sor Carmen, porque desde el primer momento hicisteis una opción de apoyar este proyecto en su totalidad, acompañándonos en el proceso de preparación.
La unión de todos estos esfuerzos ha hecho posible que hoy podamos regalar a la ciudad de Zaragoza esta pequeña parábola de servicio. Una parábola que cree en el valor de lo cotidiano de los pequeños gestos al servicio de la defensa de la vida y de la dignidad de las personas.
Tenemos delante de nosotr@s a San Vicente y a Santa Luisa. Su imagen preside la acogida de este centro. Han sido y son nuestra mejor fuente de inspiración. Ya en el siglo XVII revolucionaron la acción social en el complejo contexto de desigualdad y miseria de la Francia de la época, organizando una caridad afectiva y efectiva. Una caridad que unía lo asistencial, la promoción, y el trabajo por la justicia.
Nunca consintieron Vicente de Paúl y Luisa de Marillac recursos que aparcaran a las personas en los márgenes de las ciudades. Tenían claro que todos formamos parte de la misma Humanidad. Por tanto, las respuestas debían ser inclusivas.
Siguiendo sus pasos, las Hijas de la Caridad hoy sentimos una gran alegría al poder propiciar un recurso de proximidad en el mismo corazón de la ciudad, lo que facilitará el trabajo comunitario.
Gracias a tod@s l@s que nos acompañáis. Este centro es fruto ya del análisis de la realidad, donde todos hacemos la lectura de las necesidades y demandas de los más excluidos. El trabajo en red nos permite acceder y compartir mutuamente los recursos, y además que cada nueva iniciativa supone una mayor calidad en nuestras respuestas.
Quedamos tod@s invitad@s a colaborar en este espacio, donde queremos hacer prácticas de solidaridad compartida, para que ésta no se convierta en propiedad de nadie. Todos tenemos mucho que aportar para hacer de nuestro mundo casa de todos.
Sor María Donat |