En la Gruta de
Masabielle Y en la mañana de Pentecostés. Bajo la
mirada amable de Maria.
Nos habían reservado
a la Peregrinación de Navarra, el altar de la Gruta, para
la celebración de la Eucaristía, en castellano,
a las ocho de la mañana. Nos acompañaron numerosos
grupos de peregrinos españoles. Presidió la ceremonia
el Vicario General de la diócesis de Pamplona, Don José
Luis Zugasti acompañado por varios sacerdotes.
Los enfermos, como en todos lo actos, en primer
lugar. Sus acompañantes, familiares, voluntarios, médicos,
enfermeras todos, buscando la curación interior y ejercitando
la solidaridad cristiana, verdaderos milagros de Lourdes que se
corresponden con una inmensa alegría exterior.
En un clima de intenso fervor,
y finalizada la celebración Eucarística, el responsable
de la Peregrinación de Navarra, Don Santos Villanueva,
desde el altar, agradeció a las Hijas de la Caridad, en
las Bodas de Oro de las Peregrinaciones, su inmensa aportación
de entrega y ayuda a los enfermos, desde el comienzo, en el que
también fueron protagonistas principales en la organización
de la primera Peregrinación de la diócesis junto
a un grupo de Damas de la Caridad de Pamplona. Al entregar, Don
Santos, la placa a las Hermanas presentes, un aplauso vibrante,
nos hizo volar con el recuerdo a tantas Hermanas que han ido dejando
un sello de amor y de alegría, sobre todo de alegría,
a muchísimos enfermos y a sus acompañantes.
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