- Una preocupación por los más débiles en su
nivel económico, capacidad intelectual u otro tipo de limitación,
de acuerdo con nuestra vocación de servicio.
- Un ambiente educativo de servicio que supone sencillez, acogida,
respeto, confianza, alegría, austeridad, realismo, lealtad
y generosidad.
- Una concepción de la educación que basa sus esfuerzos
en la integración social de los alumnos, alumnas, la sensibilización
por los más necesitados y la valoración del saber como
medio para servir a los demás.
- Una formación de la Doctrina Social de la Iglesia que
fundamenta su compromiso cristiano.
- Una presencia de los educadores entre los alumnos y alumnas que
se basa en una relación personal, de cercanía, convivencia
y amistad.