El día 25 de abril celebramos la tradicional y exitosa Marcha Mariana al Santuario de Bendueños en el Concejo de Pola de Lena. Fue un día de oración dedicado a María, madre de Dios y madre nuestra, en el que pudimos disfrutar de la compañía de niños, jóvenes, catequistas, familiares e Hijas de la Caridad.
Con gran ilusión nos levantamos temprano para coger el autobús cuya primera parada fue el Colegio de Nuestra Señora del Pilar en Pola de Lena. Allí realizamos la acogida preparada por los niños y niñas de Miranda y una pequeña actividad para formar los grupos en los que iríamos caminando parte de la marcha hasta el Santuario.
Después de recogernos el autobús en el colegio, llegamos a la Frecha; bonita aldea asturiana y localidad de paso del Camino de Santiago; donde iniciamos la marcha, por centros, camino al Santuario de Bendueños.
Realizamos un gran esfuerzo subiendo por una fuerte pendiente con curvas muy pronunciadas y pronto llegó el momento de hacer la primera parada para descansar, disfrutar del paisaje y tomar un aperitivo en el tranquilo pueblo de paso Herías.
El último tramo del camino lo hicimos en los grupos en los que conocimos nuevos amigos y amigas. Un pequeño esfuerzo más y por fin llegamos al Santuario dedicado a la Virgen de Bendueños. ¡Ha merecido la pena todo el esfuerzo!
Hicimos un breve descanso para después realizar un pequeño trabajo en grupos preparado por los niños y niñas de Luarca.
Uno de los momentos más especiales del día fue la Eucaristía celebrada en el Santuario por Toño con la ayuda y la colaboración de los chicos y chicas de Oviedo.
Disfrutamos de la comida en la que tuvimos tiempo para charlar, jugar con los amigos y hasta de comprar alguna cosilla en el Mercadillo Misionero.
Por la tarde, hicimos un juego por grupos teniendo que realizar distintas pruebas (carreras de sacos, lanzamiento de cerillas, lucha en cuclillas, soga tira…). Fue muy divertido y disfrutamos con el resto de chicos y chicas.
Iniciamos el descenso de vuelta al pueblo de la Frecha, donde nos esperaba el autobús que nos traería a casa, y decidimos realizar una última parada en una pequeña construcción, desde donde se divisa el Santuario, con una placa que nos sugiere rezar una Salve en honor a la Virgen de Bendueños.
Continuamos el camino, esta vez de descenso y pronto llegamos a los autobuses donde, antes de subir, nos despedimos con muchas ganas de volver a reencontrarnos y de compartir días como este. Esperamos que el próximo año podamos disfrutas juntos de esta experiencia.