La oración comunitaria del cristiano
es fuente de bendiciones y su súplica está garantizada,
si lo hace con fe y confianza. Hoy nuestra plegaria es un acto
de amor solidario con nuestro Pontífice Benedicto XVI.
Queremos orar con él y por él, pedir al Señor,
que mantenga su fortaleza y que sienta nuestra cercanía.
También queremos, en esta tarde,
desagraviar al Señor, por tanto ataque a la Iglesia de
Cristo, unas veces solapado, otras veces, claramente abierto:
a sus instituciones, a la persona de Cristo, a los propios cristianos.
Oremos intensamente, que el Señor escucha a los atribulados.