La TROBADA de l'AIC de este año 2004, ha contado
con la presencia y experiencia de Sor Juana Elizondo. Su conferencia
llena de referencias a Jesucristo, El Modelo, y a sus representantes,
los pobres, se resiste a ser resumida... Así y todo, hay quien
se atreve... ¡Perdón!
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| Ofrecemos a los visitantes de la Web estas pinceladas: |
La finalidad de la Asociación: "Honrar a Jesucristo
y servirle en los pobres" es un canto a la fe recibida en el
bautismo. Por ello, pertenecer a la AIC (Asociación Internacional
de Caridad) es un orgullo y un estímulo para vivir esa fe
y hacerla crecer.
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La pobreza, presente
a nuestro alrededor, lejos de disminuir, parece aumentar. El trabajo
se nos presenta duro y puede invitarnos al desaliento. Quienes hemos
optado por estar ahí al pie del cañón, contamos
con la fuerza del que nos ha llamado: Dios. Para Él no cuentan
los años ni la pequeñez de los grupos... se fija en
el fervor con que hacemos el servicio.
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| La AIC se debe revelar al mundo
como otro SAMARITANO, con las actitudes que se describen en el Evangelio: |
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Abrir los ojos para ver al caído |
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Mirarle atentamente para captar sus heridas |
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Ver su sufrimiento y compadecerse |
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Comprometerse ante la urgencia, relativizando otros asuntos |
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Somos la herencia de un "Samaritano Líder" como lo fue San Vicente
de Paúl.
"LOS POBRES ERAN SU PESO Y SU DOLOR".
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Es preciso seguir mirando a nuestro
mundo enfermo y con visos de perder el rumbo moral... Es el campo
a labrar por la AIC, sabiendo que Dios anda ahí para salvarlo, sin remilgos ni complejos.
Quiere mejorar lo que salió de sus manos y para ello cuenta
con las nuestras.
Con las virtudes de la AIC: humildad, sencillez y caridad y la
ayuda de María, la Sirvienta del Señor, el trabajo al que
somos convocados será una realidad gozosa durante el curso
que se inicia.
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