| INTRODUCCIÓN
En la Compañía de las Hijas de la Caridad, con la finalidad de “Evaluar y promover la fidelidad al carisma propio y la vitalidad apostólica”, se celebra, cada seis años, una Asamblea provincial preparatoria de la próxima Asamblea General.
Nuestra última Asamblea Provincial la celebramos el año 2002.
Recogiendo la reflexión y el sentir de las hermanas, las Asambleas suelen dejar como legado unos documentos; “En Marcha” fue el de nuestra Asamblea Provincial y “Líneas de acción” el de la Asamblea General.
Estos documentos entraron en la vida de la Provincia, de las Comunidades y de las Hermanas, y nos ¡¡ PUSIMOS EN MARCHA !! .
A los tres años, en el 2005, celebramos las Jornadas interasambleas, en las que nos quisimos tomar el pulso personal, comunitaria y provincialmente sobre el camino recorrido respecto a los compromisos asumidos en los documentos mencionados
Fruto de esta reflexión y del trabajo de discernimiento del Consejo provincial, en diciembre del 2005 se entregó a la Provincia el “Proyecto provincial 2005-2008”. En él se expresan las aspiraciones y perspectivas de la provincia, se marca un Objetivo general en línea a estimular la vivencia del carisma vicenciano y unos Objetivos específicos en el ámbito del servicio de Cristo a los pobres, vida de relación y pastoral vocacional. Cada objetivo se concretiza en unas “Líneas de acción” a través de las cuales se quiere hacer realidad los objetivos .
Dicho Proyecto provincial contempla una evaluación. En este apartado el documento dice: “En Enero del 2007 las comisiones especializadas y el Consejo provincial evalua la aplicación del proyecto”.
Para llevar a cabo dicha evaluación se programaron unas jornadas en las que participaron un grupo de hermanas (las que constituían las comisiones técnicas de los diferentes campos de servicio) y un grupo de laicos con los que compartimos servicio.
En estas jornadas, vimos cómo los seglares desean compartir con nosotras, vivir su vocación bautismal y su trabajo a la luz de la intuición evangélica de San Vicente y Santa Luisa, más allá de la colaboración a nivel de unas obras
Esta actitud nos ha hecho descubrir una vez más, que nuestro carisma es un don para los cristianos. Como, más allá de nuestro envejecimiento, el Espíritu suscita una fecundidad que llamamos: Misión compartida
El propio carisma puede ser compartido con los laicos” (VC. 54)
Es decir, el carisma vicenciano puede ser vivido con idéntica autenticidad por las Hijas de la caridad y por los laicos porque se trata de un don concedido a la iglesia
MISIÓN COMPARTIDA
La misión compartida es entendida como movimiento eclesial que fundamentalmente, hace relación a los laicos y su vocación laical. Con ella se busca intensificar la relación del consagrado con el laico, en la misión común, en la participación de la fe y de la vida carismática.
La misión compartida es exigente, lleva dentro de si misma un cambio y un deseo profundo de seguir:
CAMINOS DE TRANSFORMACIÓN
que exigen, tener en cuenta una serie de aspectos , muchos de los cuales surgieron en el encuentro que tuvimos en el mes de enero y que ahora volvemos a retomar:
- Se impone una conversión en todos. Madre Guillemin decía a las hermanas: “Pasar de una situación de superioridad a otra de colaboración “.
- Compartir misión supone un talante abierto, acogedor, dialogante, acompañante, facilitador.
- Reconvertir los legítimos sentimientos de pérdida o desconcierto, en convencimiento de las nuevas oportunidades que nos ofrece el nuevo contexto.
- Nos pide a las instituciones pasar del “por los laicos” a “con los laicos”.
- Acompañar a las personas nuevas que se incorporan a nuestras obras, ayudándoles a descubrir el CÓMO y desde DÓNDE se trabaja.
- Favorecer estructuras flexibles de pertenencia que permitan la autonomía de los seglares.
- Intensificar una “formación conjunta”, laicos y hermanas.
- Fortalecer el carisma vicenciano y el espíritu que subyace en la expresión “Misión compartida” en todos aquellos que estamos en un servicio vicenciano.
- Promover el carisma más que la institución. La institución es un fruto, el carisma, la fuerza motriz capaz de generar nuevas instituciones o floraciones.
- Hacer de nuestra oración, una oración compartida, encarnada y culturizada a la propia realidad.
- Compartir experiencia, vida (que supone compartir fe) expresar cómo nos sentimos y vivimos este proceso, este camino de RESITUACIÓN laicos y hermanas.
- Avivar el espíritu de Comunión, colaboración. Llegar a experimentar la verdad del salmo 132: “Ved que dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos”.
- Establecer una red de relaciones cómodas, abiertas entre las diferentes obras que nos ayuden a conocernos a marcar objetivos, y líneas de acción vicencianas.
- Vivir una unión sin confusión: cada uno participa desde lo específico de su vocación cristiana y estado de vida.
- Acompañar este proceso evitando los cambios precipitados que no permiten tomar conciencia de las implicaciones y resultados futuros
Estos caminos de transformación a los que nos lanza la Misión compartida, nos cuestionan el presente y orientan nuestro futuro.
Se trata de ver entre todos, qué tendríamos que:
- Acoger que implica ver, descubrir, escuchar lo que el Espíritu nos ofrece
- Dejar transformar lo cual es posible si estamos abiertos a aprender a discernir las convicciones que nos mueven
- Iniciar una nueva praxis que nos reestructure, innove, relance nuestra praxis de hoy. Todo ello conlleva una cambio personal, de grupo, transformación de relaciones, de ambientes, de estructuras
- Celebrar que no es más que capacidad para disfrutar, pedir, agradecer, alabar
Desde el compartir día a día la vida y el servicio en una de nuestras obras queremos plantearte estos:
INTERROGANTES
- ¿Qué EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA has vivido o se vive en el lugar dónde tú trabajas en esta línea que hemos señalado de hacer camino hacia una Misión compartida?
- ¿Qué aspecto de los señalados o de otros que tú vives en el día a día necesita UN CAMBIO una TRANSFORMACIÓN?
- ¿Consideras OLVIDADO, u OMITIDO algún aspecto esencial en este camino de Misión compartida?
- Con visión de futuro y para ser más auténticos en este camino comenzado, ¿qué SURCOS sugieres como necesarios a: corto, medio, largo plazo?
- ¿Qué COMPROMISOS concretos deberíamos asumir juntos o cada uno desde su propio rol?.
- ¿Qué pedirías a la Compañía de las Hijas de la Caridad?, ¿qué deseas de ella
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