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Fem un
solc nou per la PAU. "LA PAZ" |
Autor: OLGA LUCAS
GALVAN
Categoria: B...més de 16 anys
Escola: Solc nou
NarracióLA PAZ - "....a una mujer hermosa, pálida y desmelenada que, con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso." '- La señora Grace hizo una t>reve pausa y continuo diciendo- Y es así como termina EL monte de las Animas - Justo en ese momento, sonó el timbre que anunciaba el fin de as clases y la tan esperada huida del colegio, y en un intento por que su voz fuera escuchada por toda aquella multitud de gente que se apresuraba por salir como si da una emergencia se tratara, la señora Grace recordó - Acordaros de que el próximo Lunes es el ultimo da para entregar vuestro cuento: sobre la paz. Que no se os olvide. En pocos minutos la clase quedó desierta, solo la señora Grace permaneció allí durante unos segundos: pensando sobre la poca importancia que la juventud da a temas tan importantes, o quizás es que los mayores no saben entender la forma que tienen los Jóvenes de expresar sus temores. Ya pensaría mañana en esto, cogió sus libros y se marchó. De camino a casa los chicos estuvieron hablando sobre el colegio y las injusticias que padecen por parte de los profesores, mira que mandarles Escribir un cuento sobre la paz. Como osaban pedirles que escribieran un cuento cuando esa era cosa de críos, los cuentos además siempre son estúpidos, tratan temas insustanciales y, lo que era peor aún, no se puede escribir un cuento sobre la paz, en definitiva, no se puede escribir sobre la paz. - Oye vosotros vais a escribir el cuento ese?- Preguntó David. A éI le parecía una buena idea pero no querrá ser la única persona que lo hiciera. Pues quedaría como un pelota. :i; - Yo no lo pienso hacer - Respondió Iván. - No, ni yo tampoco, pero que se han credo que no tengo otra cosa que hacer durante este fin de semana que quedarme en mi casa escribiendo esa tontería - Contestó Raúl de forma tajante. Todos los demás asintieron con la cabeza, de modo que quedaba claro que nadie de los allí presentes tenían la intención de escribirlo. Durante las dos calles siguientes los chicos hablaron sobre otros temas de mayor interés, y como no de más importancia. - Pues... yo creo que sí que voy a escribir la historia esa - Confesó David. - Bueno tu verás lo que haces, si quieres desperdiciar tu fin de semana es problema tuyo - Le contestó Raúl. - Pero, que vas a poner en ese cuento, vas a hablar por casualidad de una ciudad en guerra y que viene un hombre muy fuerte y muy valiente que mata a todos los malos, salva a la princesa, libera a todo el pueblo de la miseria en la que vivían y consigue que vuelva la paz a la ciudad. - Comentó Diego en tono algo irónico. - No, yo lo sé, va explicar una historia de un chico negrito que viene de un pueblo en guerra y cuenta todas las cosas malas que ocurren en la guerra, todas las torturas que ha padecido, que ha perdido a sus padres y... - Juan hace un repique de tambores, en un intento de anunciar la parte más original- es un mutilado, ha perdido una pierna. - ... y un brazo - interrumpe Raúl- ¿A qué es algo así? - Siento defraudaros pero no es nada de esto - Dijo David. - Entonces... de que vas a hablar, si no trata de nada de esto no se como vas a hacer referencia a la paz - Balbuceó Iván. - Cuéntanos que vas a escribir David, venga que yo quiero saberlo - Dijo Juan. - Es muy sencillo - David hizo<o una pausa para observar como todos sus amigos, interesados ahora por el tema, le miraban fijamente - Voy a hablar de unos chicos como nosotros, que viven en una ciudad como la nuestra y estudian también como nosotros. Pero, que tenemos que ver nosotros con la paz - Inquirió Rubén que hasta ese momento se había mantenido al margen de la conversación. - Nosotros tenemos que ver mucho con la paz, porque vivimos en una sociedad en paz, y sobretodo y más que nada, porque nosotros somos lo encargados de mantener la paz aquí y de conseguir que en el futuro, en todo el mundo puedan gozar de la vida que vivimos aquí, pero que somos incapaces de apreciar. Y hay que tener siempre presente el hecho de que la paz es un estado pasajero, muy difícil de mantener, incluso entre un grupo de amigos como nosotros por que ¿cuántas veces nos hemos peleado entre nosotros aunque sea por tonterías? y una pelea, es una guerra pequeñita. La paz, nunca se está en paz con todo el mundo, eso lo sé porque yo ni siguiera soy capaz de encontrar la paz conmigo mismo y es por eso que no hace falta que el país, la ciudad o el pueblo esté en guerra para que no haya paz, paradójicamente en estas circunstancias puede haber más harmonía entre las personas que en sociedades como la nuestra en la cual todo el mundo intenta siempre ser mejor en todo a pesar de que para conseguirlo tenga que hundir a mucha gente por el camino, y.. - David se dio cuenta en ese momento que su discurso estaba yendo demasiado lejos. Decidió callar y observar la reacción de sus amigos. Raúl empezó a reírse y todos los demás se unieron, pensando que se trataba de una broma o algo así. David decidió no decir nada más, ya había dicho lo que pensaba sobre el tema y se sentía muchísimo mejor. Ya estaba cerca del parque en el cual cada uno tomaba una dirección diferente. Todos se despidieron alegremente, con bromas y risas. Pero de camino a casa pensaron, algunos simplemente durante un instante, acerca de lo que David había comentado. Quizás no sea una tontería, en el fondo puede que tenga algo de razón, per que más da para que preocuparse con algo así... . Fueron algunos de los pensamientos de los chicos mientras se dirigían a sus casas. El fin de semana pasó rápido, el Lunes en el camino a clase, nadie volvió a sacar el tema, ni siguiera David que estaba impaciente por comprobar si alguno de sus amigos había escrito el relato. A segunda hora entró en clase la señora Grace pidiendo los trabajos. David se levantó a entregar el suyo junto a la gran mayoría de la clase mientras sus amigos estaban sentados hablando, no se habían dado cuenta de la presencia de la señora Grace. Cuando al fin se dieron cuenta, se levantaron y le entregaron el trabajo. David pensó con alegría que a lo mejor les había hecho ver que era algo importante. Pero que más da. Él sabía que lo era. |
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