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El
cerebro crece con el uso, lo que no utilizamos lo perdemos.
El cerebro madura con la estimulación, no por el paso
del tiempo. Las funciones cerebrales no se adquieren por
un programa establecido, dependen de la cantidad y la
calidad de los estímulos que reciba.
El momento privilegiado de la construcción del cerebro
se sitúa en los primeros años de vida. Entre los 0 y los
6 años de edad es cuando se crea el mayor número de circuitos
neuronales y cuando se produce la casi total mielinización
del sistema nervioso. Si un niño recibe en el útero, durante
los primeros meses de gestación, y después hasta los seis
años, la estimulación adecuada, en su corteza cerebral
se crearán unos circuitos neuronales que serán las bases
de sus aprendizajes futuros.
Según la Dra. Ludington "el
papel de la estimulación es el desarrollo del cerebro",
o dicho de otra manera es el alimento del cerebro. La
estimulación responde a unas leyes que los publicistas
conocen muy bien y ponen en práctica cuando nos ofrecen
sus productos: frecuencia (repetición del estímulo),
intensidad (tamaño del estímulo) y duración
(tiempo de aplicación).
Lo que ofrecen los programas de estimulación es la sistematización
y, por tanto, la optimización del estímulo. La relación
entre cantidad y calidad de estimulación respecto al desarrollo
del cerebro y a la maduración de sus funciones es, hoy
en día, incuestionable.
Dra.
NURIA SÁNCHEZ POVEDANO
Universidad Central de Barcelona Facultad de Psicología
Especialista en Programas de Estimulación Temprana de
la Inteligencia.
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