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...Nosotros
como padres somos, sin lugar a dudas, su mayor ejemplo.
Por ello, nuestra forma de actuar será realmente importante
si deseamos que nuestro hijo pequeño no eche mano a este
tipo de terminología.
En muchas ocasiones su fuente de alimentación son los
niños del parque, la televisión, sus compañeros de colegio...
- No
caigamos en la provocación del niño. Si persiste en
su actitud procuraremos ignorarle a la vez que intentamos
averiguar por qué nuestro hijo quiere llamar nuestra
atención de una manera tan persistente.
- Nunca
comentemos con otras personas delante del niño lo que
el pequeño ha dicho. Esto lo haría sentirse importante
durante unos instantes y le animaría a seguir recurriendo
a los tacos.
- Procuremos
hacer ver a nuestro hijo que esas palabras que utiliza
no solo son ofensivas y de mala educación sino que pueden
hacer daño a las personas.
Así, cuando llama
imbécil a su primo se está portando como un maleducado pero
también está haciendo sufrir a Roberto al que tanto quiere.
Lucía Herrero.
Psicóloga y orientadora familiar.
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